MAYO, 2018
1. AUTONOMÍA

A partir de los 3 años los niños pueden hacer un montón de cosas solos. Pero para ello hay que dejarles hacer y ayudarles solo cuando lo pidan en lugar de anticiparnos a sus necesidades. Dar tu tiempo a los pequeños sin presionarles para que vayan más deprisa, es lo que le da confianza. Con tensión no se puede aprender.”

“Obviamente el día que vamos de excursión saben que todos debemos ir a hacer un pipí antes de subir al autocar, porque estaremos un largo rato sin tener acceso a un baño. ¿Pero qué sentido tiene obligarles a ir al baño cuando estamos en el aula y todos saben dónde está el baño? Les enseñamos a que cuando tengan ganas, simplemente vayan, no les obligamos a ir cuando el profesor opina que deberían ir. Dar esa libertad, esa responsabilidad y esa autonomía, les da autoconfianza.

Cada criatura tiene su ritmo. Rutinas como ponerse los zapatos después de la siesta son importantes en su desarrollo. “Hay niños que tardan más que otros en ponerse los zapatos, pero si le damos a cada uno su tiempo para ponérselos, y cada uno aprende a su ritmo, ¡cada vez irán más rápido!.

 

2. INICIATIVA

Y la importancia de no forzar y esperar a que estén preparados. A veces queremos animarles demasiado con según qué actividades, por ejemplo tirarse por el tobogán, o saltar desde según qué altura. Si no quiere, que no lo haga, es importante dejarles decidir cuando quieren realizar según qué actividades porque eso es fomentar su autoconfianza.

 

3. MOTIVACIÓN

Pilar considera maravillosa la etapa de P3 y P4, de los 2 a los 4 años, porque los niños quieren hacerlo todo ellos solos.

Opina que muchas veces sin darnos cuenta les cortamos las alas y les desmotivamos. Si un niño ha sido capaz de ponerse solo los zapatos, pero se los ha puesto al revés, obviemos el resultado, fijémonos en la hazaña que es para él calzarse solo, y dejemos que lleve un rato, esos zapatos que con tanto esfuerzo se ha puesto del revés. No corramos a corregirlo porque eso le restará confianza. Lo que más cuenta son las ganas que tienen de hacer las cosas por ellos mismos, no nos centremos en el resultado.

 

4. TIEMPO

Generarles la expectativa de que ellos solos pueden resolver cosas, les da seguridad en todos los ámbitos. Por ejemplo ser capaces de abrir su mochila al llegar al colegio, coger sus cosas y dejarlas en su sitio son hábitos importantes para ellos y que deben hacer a su tiempo y no con prisa y tensión.

 

5. EQULIBRIO

Hoy en día existe un grave desequilibrio a nivel educativo y corremos el peligro de crear niños hiperactivos. Por una parte queremos que desde los 3 años sean súper niños y les llenamos la agenda de actividades extra escolares para estimularlos. Pero por otro lado tendemos a actuar con una sobreprotección que no encaja con todo ello.

 

6. OJO CON LOS JUGUETES

A nivel de juguetes, comenta, tendemos a poner a su alcance juguetes con 1.000 funciones; luces, música, que les estimulan tanto que impiden desarrollar su creatividad con el juego y les podemos llegar a generar estrés. En esta etapa recomendamos los juguetes que no hacen nada, porque son los que les permiten desarrollar su imaginación. Los materiales también influyen decisivamente: el plástico siempre tiene la misma textura. La madera tiene texturas diferentes, lo que les ayuda a desarrollar su imaginación.

Los más pequeños van a disfrutar y aprender más tocando objetos hechos con madera y materiales nobles que con plástico.

 

7. ¡QUE NO ABORREZCAN LA COMIDA!

La alimentación, algo que preocupa a muchos padres que tienen dificultades para que sus hijos coman. Pilar opina que es importantísimo darles la oportunidad de probar. No es lo mismo comer que probar. Por ejemplo, si se introducen los garbanzos en su dieta, no les obliguemos a comerse un plato entero el primer día, que prueben lo que les apetezca y se retira. Esto no significa que coman lo que les de la gana, sino que seamos respetuosos cuando introducimos nuevos alimentos en su dieta para evitar su rechazo. Si el primer día que probamos los caracoles nos pusieran un platazo lo más probable es que los aborreciéramos.

 

8. EN CASA, AMOR Y MIMOS.

Como conclusión y para que nadie se frustre en su papel como madre o padre, Pilar nos habla de que en general llevamos un ritmo de vida ajetreado que muchas veces nos impide dar a los niños ese tiempo para que hagan las cosas ellos solos.

Sobretodo en las mañanas de lunes a viernes. Y no pasa nada. Basta con explicarles que ese día tenemos una reunión y si le dejamos vestir solos llegaremos tarde, o que tiene que apresurarse a desayunar. Muchas veces no podemos resolver la situación levantándonos antes, cuando no se puede no se puede. Y los niños son perfectamente capaces de entender que en algunos momentos tenemos prisa. No obstante, recomienda entonces compensarlo devolviéndoles ese tiempo las mañanas del fin de semana.

En ese sentido explica la gran diferencia que hay entre la educación que reciben en el cole y la que reciben en casa. En el cole son 25 niños y eso exige a los educadores ser muy organizados y los niños deben hacer el esfuerzo de seguir al grupo y adaptarse. Pero en casa no. En casa lo más importante es que les demos mimos y amor. Educar siempre, pero que se sientan queridos y valorados, eso se hace principalmente en casa.

Hace unas semanas localizamos a nuestra profesora de la infancia para contarle nuestra filosofía Little champions. Pensamos en ella porque se trata de una profesora poco convencional de las que te marcan para toda la vida.

A Pilar le apasiona su trabajo y tiene el don de sacar lo mejor de cada niño. Durante nuestro entrañable encuentro nos regaló estas 8 claves y reflexiones para que tanto padres como educadores, tengamos bien en cuenta si queremos hacer de nuestros pequeños, grandes hombres y mujeres.

Entrevista de Andrea Zazurca. Madre cohete y co-fundadora de Little champions.